Imaginación para resolver problemas
La falta de mano de obra y de empresas especialistas en el sector de la construcción a nivel nacional hace cada día más necesaria la industrialización. Dentro de este ámbito, aún por desarrollarse en buena parte hasta que se convierta en algo cotidiano en cualquier proyecto, está la prefabricación. Actualmente, las empresas de prefabricados, pocas para la demanda existente, no dan abasto y se concentran fundamentalmente en la construcción de fachadas prefabricadas. Sin embargo, en los proyectos existen otros tipos de necesidades que no se están cubriendo en la actualidad. Principalmente los prefabricados 3D. Secin crea una nueva línea de soluciones 2D y 3D para dar cobertura a las necesidades reales de proyecto.
Secin, apoyado en su Departamento de Ingeniería, puede analizar y optimizar el diseño, planteando diversas opciones en cuanto a prefabricados. Dentro de estas opciones se encuentran:
- Integrar componentes de otros fabricantes: como placas alveolares (en contención o forjados), escaleras prefabricadas, muros de carga prefabricados, etc.
- Fabricar in situ componentes: patinillos, núcleos de escaleras y ascensores, terrazas, elementos especiales, etc.
Las ventajas son evidentes:
- Ahorro en transporte y las limitaciones de este.
- No es necesario el sello CE. Esto da libertad a la hora de diseñar y centrarse en innovar sin necesidad de “utilizar” un catálogo de fabricante que nos limita las expectativas.
- Ejecutar estos elementos in situ tiene la ventaja de adecuarse más fácilmente al plazo de la obra. Los prefabricados de fábrica se tienen que contratar con mucha antelación. Esto supone financiación, en primer lugar, y, en segundo, manejo del proyecto de ejecución con mucho tiempo, y generalmente ese tiempo no existe.
En definitiva, una empresa como Secin aseguraría la implementación de aquellos componentes que existen en el mercado junto con los que prefabricaría in situ, garantizando plazos y precios muy competitivos. El cliente no tendría que tratar con un fabricante que vende un producto, sino con un integrador que utiliza la oferta existente y suple lo que el mercado no tiene fabricándolo ad hoc.
Bajo estas premisas tendremos un proyecto y una obra orquestados por un único director y esto asegurará siempre el éxito.